Hormonas: lo que debes saber

Que son las hormonas

Soy una firme creyente que para entender algo, cualquier cosa, es necesario empezar desde el principio. Muchas habremos oído o leído sobre la importancia de las hormonas para nuestro cuerpo, y, sobretodo, durante la menopausia. Pero, ¿sabes lo que es exactamente una hormona? Imagino que tendrás una idea general pero hoy quiero explicártelo bien. ¿Por qué? Pues, principalmente porque si no conocemos al enemigo, será muy difícil luchar contra él. Y nuestro enemigo principal durante la menopausia es, aunque no te lo creas, la falta de información. El saber es empoderamiento: para enfrentarte al médico, para buscar soluciones a tus síntomas y también para que no te engañen con productos hormonales que pueden ser dañinos para tu salud. Ultimamente se oye hablar de las hormonas sintéticas, de las fitohormonas o fitoestrógenos, de las hormonas bioidénticas….

¿Son todas iguales? ¿Cuál será mejor para mi?

Con el artículo de hoy pretendo iniciar una serie en la que te iré contando, poco a poco, lo que es una hormona, cómo funciona en tu cuerpo, cuáles son las hormonas que importan durante la menopausia y cuáles son los tipos de hormonas disponibles en el mercado para tratar los síntomas.

Una hormona es una molécula o partícula producida por una parte de nuestro cuerpo para comunicarse con otra. Algo así como una paloma mensajera o una carta. Si nuestro cerebro le quiere decir algo a nuestro ovario: “produce un óvulo” por ejemplo, el cerebro produce una hormona mensajera que viaja por el torrente sanguíneo hasta llegar al ovario y una vez allí le indica que estamos a mediados de nuestro ciclo y es hora de ovular.

Al llegar al punto de destino, una hormona encuentra una puerta, o receptor, que está cerrada. Si la hormona es la correcta, encajará perfectamente en la cerradura y la puerta se abrirá. Así la hormona entra en la célula y es capaz de entregar el mensaje que en el caso de nuestra primera figura es: “divídete en dos”.

hormonas

 

 

La estructura tridimensional de la hormona es especialmente importante. En la primera figura te hago un esquema simple con una figura triangular plana. Sin embargo, una hormona verdadera es como un ovillo de lana un poco desarreglado, con salientes en algunos puntos y hendiduras en otros. En el siguiente video, te dejo a una hormona de verdad acoplada a su receptor.

 

El ovillo grande gris, es el receptor, y las bolitas grises y rojas en el interior es la hormona. Estas “bolitas” de la hormona, se corresponden a una estructura química que te presento a continuación (pongo como ejemplo al estradiol, un tipo de estrógeno) con dos figuras. La primera es un ejemplo didáctico con bolitas y la de abajo la estructura química verdadera.

estradiolestradil estructura quimica

 

Como te puedes dar cuenta, el estradiol (principal estrógeno) consiste de cuatro anillos de carbono unidos por un lado y por otro a grupos de oxígeno e hidrógeno (OH o bolitas rojas en la figura de arriba). Estos elementos de la naturaleza son los más abundantes en el cuerpo humano.

Algo curioso, es que tan importante es la hormona como la puerta (o receptor). Por ejemplo, si tu cuerpo tiene mucho estrógeno y éste llega a tus células pero no hay receptores o puertas para abrir, no le será posible entrar y tus células creerán que no hay estrógeno y se comportarán como tal. Además algunas hormonas tienen dos puertas para abrir y dependiendo de cuál se abra, el efecto será distinto en el lugar de destino. De esta manera una misma hormona puede tener efectos positivos en un órgano y negativos en otro. El estradiol, por ejemplo, tiene dos receptores, el alfa y el beta. Cuando el estradiol llega al receptor alfa, este le dice a la célula que hay que dividirse y el tejido prolifera (p.e. el hueso se vuelve más fuerte). Por el contrario, si el estadiol llega al receptor beta, este le dará a la célula el mensaje opuesto, no te dividas, quédate quieta (p.e. el hueso se debilita). Muchos órganos, útero, mamas, vagina, cerebro, etc., tienen receptores para el estrógeno, y sus efectos van a depender de la cantidad de hormona, de la edad de la mujer, de si la hormona viene sola o acompañada por otra, etc. Aqui te dejo, como ejemplo, el link a un artículo médico en el que se habla de las diferencias de estos dos receptores y su implicación en la salud del cerebro durante la menopausia, por si quieres ampliar tu lectura: https://encolombia.com/medicina/revistas-medicas/menopausia/vol-6200/menovol6200-implicacionesfun/.

Ya empezarás a intuir, después de haber aprendido los principios básicos de la actividad hormonal, lo delicado y preciso que debe ser todo en el cuerpo humano para que la función sea la adecuada. La pérdida de un grupo OH del estrógeno, podría hacer que este no se acople bien a uno de sus receptores, o a los dos, etc. Muchas de estas cuestiones y sus consecuencias para la salud de la mujer en la menopausia y en el cáncer, por ejemplo, son motivo de estudios actualmente y no todas las respuestas son conocidas por la comunidad médica. De ahí la importancia de que los gobiernos dediquen parte de sus recursos a la investigación, tan crucial, y muchas veces olvidada por no ser tan “publicitaria” políticamente hablando.

Un aspecto importante, que dejo caer aquí, aunque hablaré de él más al detalle en otro artículo, son las diferencias que pueden existir entre los distintos tipos de hormonas que encontramos en el mercado. Te dejo aqui una foto comparando un estradiol humano y uno procedente de una planta, la genisteína, que es un tipo de isoflavona de la soja.

isoflavona vs estrógenos

 

A primera vista pareciese que ambos tienen una estructura muy similar, pero, al mirar más atentamente, nos daremos cuenta que a la genisteína le faltan cerrar alguno de los anillos que sí están cerrados en el estradiol y que además presenta un palito rojo más, esto quiere decir, un grupo OH más. Está claro que el parecido es innegable, y es por esto que el tomar soja puede sustituir a este estrógeno que nos falta, y paliar algunos síntomas de la menopausia. Esto se debe a que la genisteína se parece lo suficiente al estradiol, tanto, que es capaz de interactuar con los receptores de estrógeno en el cuerpo humano. Pero, las preguntas que yo me hago, y que tú deberías hacerte, son: ¿Y las diferencias? ¿Qué efectos podría tener sobre nuestro organismo un tipo de estrógeno que se parece al humano pero no es idéntico? ¿Estas diferencias podrían tener efectos nocivos?

Otro aspecto importante a recalcar es que las hormonas también pueden tener efectos distintos dependiendo de la cantidad de hormona que existe en la sangre y dependiendo si van solas o acompañadas.

Todas estas cuestiones las iré explicando poco a poco, en esta serie de artículos que pretendo publicar a lo largo de los próximos meses. También puedes encontrar toda la información en el libro.

¡Espero tus preguntas, o tus comentarios!

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